
Cuánto dura una corona de bronce y cómo saber cuándo cambiarla
Las señales que da una corona antes de fallar, y por qué el juego que mides es la mitad de lo que se gastó.
Escrito por el equipo técnico de MetalinkDatos contrastados con las fichas de la Copper Development Association
No hay una cifra en años, y quien te la dé sin preguntar nada te la está inventando. Una corona de reductor bien lubricada y bien alineada puede pasar de diez años. La misma corona con el aceite equivocado se acaba en meses.
Lo que sí se puede es leer las señales.
Las cuatro señales, en orden de gravedad
1. Juego que crece. Mueves el eje de salida con el motor frenado y se recorre. Un poco de juego es normal y viene de fábrica. El dato que importa no es cuánto hay, es cuánto más hay que la última vez que lo mediste. Anótalo.
2. Ruido nuevo. Un reductor de sinfín zumba parejo. Cuando aparece un golpeteo por vuelta, es un diente. Cuando el zumbido se vuelve rasposo, es contacto metálico donde debería haber película de aceite.
3. Bronce en el aceite. Al drenar, si el aceite sale con brillo dorado o el tapón magnético trae polvo que no es acero, eso que ves salió de la corona. Poquito al principio es normal en el asentamiento. Constante, no.
4. El diente afilado. Sacas la tapa y los dientes ya no tienen la cara plana: terminan en filo, o traen un escalón. Cuando lo ves así, ya estás a préstamo.
El error de medir el juego y confiarse
El juego que mides en el eje de salida es la suma de lo que se gastó en los dos flancos del diente, más el juego original. No mide directo el material perdido de un lado.
En la práctica eso significa que cuando el juego se te duplicó, el diente ya perdió bastante más de lo que la cuenta sugiere. La forma seria de saberlo es abrir y ver la cara del diente, no calcularla desde afuera.
Lo que de verdad decide la duración
En orden de impacto, por lo que vemos en las piezas que nos llegan a reponer:
- El aceite. Un reductor de sinfín pide aceite formulado para sinfín, que no es el mismo de un reductor de engranes rectos. Es el factor número uno y es el más barato de corregir.
- La temperatura. Cada aumento sostenido de temperatura adelgaza la película de aceite. Si la carcasa quema al tocarla, algo está mal antes que la corona.
- La alineación. La marca de contacto debe cruzar el diente completo. Si está corrida a un extremo, la carga la lleva un pedazo del diente.
- La aleación. Importa, y es lo último de la lista a propósito: una corona de SAE 65 mal lubricada dura menos que una de SAE 62 bien lubricada. Cuál va en cada caso está en SAE 62 o SAE 65: cuál va en tu engrane.
Si tu equipo es de molienda, adelanta el cambio
En molinos y trituradoras la carga no es constante, viene a golpes, y el golpe castiga el diente de otra forma: no lo desgasta, lo fatiga. Ahí conviene cambiar por calendario y no por síntoma, porque la señal llega tarde.
El mismo criterio aplica a los bujes de esos equipos, y ahí la aleación de trabajo pesado es el SAE 64, como explicamos en SAE 64 o SAE 660: cuál necesita tu buje.
Cuando la mandes a hacer
Si vas a reponer, la pieza vieja es tu mejor plano: mídela y manda
- Diámetro exterior y diámetro del barreno
- Espesor
- Número de dientes y, si lo tienes, el módulo o paso
- Una foto de la cara del diente gastado, que dice más de lo que crees
Con eso ya se puede cotizar el material en bruto. Nosotros entregamos la barra premaquinada para que tú cortes el dentado, y cuánto material de sobra lleva está en Por qué tu pieza de bronce llega más grande de lo que pediste.
Para tenerla a la mano
La tabla de pesos completa
Las 432 medidas que manejamos, con su peso en cada una de las seis aleaciones. Calculada con la densidad publicada, no heredada de una tabla vieja. Guárdala o imprímela.
Cuando ya sabes qué necesitas
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