Qué bronce lleva un reductor de velocidad

Qué bronce lleva un reductor de velocidad

La corona lleva bronce al estaño y los bujes bronce con plomo. Cómo saber cuál era el original sin el plano.

Escrito por el equipo técnico de MetalinkDatos contrastados con las fichas de la Copper Development Association

El reductor del transportador empezó a calentar y a sonar distinto. Lo abres, sacas la corona y la ves comida de un solo lado. Vas a pedir el bronce y lo primero que te preguntan es qué aleación era. El equipo tiene veinte años, el fabricante ya no contesta y plano nunca hubo.

Se resuelve, y casi siempre sin laboratorio.

Adentro de un reductor no hay un solo bronce

En la caja pasan dos cosas distintas y cada una pide una aleación distinta.

La corona engrana. Recibe empuje continuo del tornillo o del piñón y no se puede deformar. Eso pide bronce al estaño, con poco o nada de plomo.

Los bujes de las flechas giran. Ahí lo que se busca es deslizar sin agarrotarse y desgastarse antes que la flecha, que es la pieza cara. Eso pide bronce con plomo.

Ponerle a la corona una aleación de buje es lo que hace que los dientes se aplasten en una temporada. Y al revés, un bronce de engrane en el buje no perdona la falta de lubricación y termina rayando la flecha.

SAE 62 SAE 65 SAE 660 SAE 64
Dónde va La corona La corona Buje de flecha Buje de flecha
Qué hace Engrana y transmite carga Engrana y transmite carga Desliza y se sacrifica Desliza y se sacrifica
Estaño 9 a 11% 10 a 12% 5.25 a 7.5% 9 a 11%
Plomo 0 a 0.3% 0 a 0.5% 6 a 8% 6 a 11%
Lo que se busca Dureza y estabilidad Dureza y estabilidad Deslizamiento Deslizamiento con carga
Forma que se pide Barra Barra Buje Buje

Fíjate en el renglón del plomo, que es el que de verdad separa las dos familias. Las dos de corona andan por debajo del 0.5% y las dos de buje van de 6% para arriba. El plomo es lo que deja deslizar, y en un diente que engrana no ayuda: ablanda justo donde se necesita que aguante.

La primera pista es dónde iba la pieza

Antes de mirarle el color o de pesarla, ubica la pieza dentro de la caja. La posición dice más que cualquier prueba casera.

Si tiene dientes y engrana con algo, era bronce al estaño. Ahí la duda no es entre seis aleaciones, es entre dos, y la diferencia entre ellas está en el fósforo. La desglosamos en la comparación de SAE 62 contra SAE 65.

Si es un cilindro liso por el que pasa una flecha, era bronce con plomo. La duda se reduce a SAE 660 para servicio normal, o SAE 64 si el reductor trabaja con carga alta y recibe golpes.

Y si el reductor es de tornillo sinfín, la corona iba de bronce a propósito, no por ahorro. El tornillo de acero arrastra sobre el diente y el material blando se sacrifica de forma controlada. Está contado a detalle en por qué la corona se gasta antes que el sinfín.

Lo que se lee en la pieza vieja

Cuatro pistas, de la más útil a la menos.

Cómo sale la viruta. Dale una pasada con el buril en una zona que no importe. Si la viruta sale corta y quebradiza, casi en grano, hay plomo adentro y estabas ante una aleación de buje. Si sale larga y se enreda, es bronce al estaño. Es la prueba más rápida que puedes hacer sin salir del taller.

El tono. Los bronces con plomo se ven más apagados. Los de estaño tiran a un dorado más limpio. Con aceite y mugre encima no se aprecia, hay que limar una esquina para compararlo, y aun así es una pista suave que confirma, no que decide.

El desgaste. Un buje se pule y se ovala. Un diente de corona se adelgaza de un solo flanco. Si la pieza se gastó pulida y pareja, estaba haciendo trabajo de buje aunque la hayas encontrado en un lugar raro.

La dureza. Es lo que de verdad separa una familia de la otra, pero pide durómetro. Si tienes uno a la mano, o un taller cerca que lo tenga, la escala Brinell te ubica. Qué significa cada número lo vemos en la guía de dureza Brinell del bronce.

El peso no sirve para esto. Las seis aleaciones del catálogo van de 8.69 a 9.00 gramos por centímetro cúbico. Es una diferencia demasiado chica para identificar nada pesando la pieza. Sirve para cotizar, no para reconocer.

Cuando quieres estar seguro

Un análisis de composición cierra la duda. Cualquier laboratorio de materiales lo hace por espectrometría y te devuelve los porcentajes de cobre, estaño y plomo. Con eso dejas de estimar.

Vale la pena cuando la pieza es grande, cuando el reductor mueve un proceso que no se puede parar, o cuando ya fallaste una vez con el bronce equivocado. Para el buje de un reductor chico, la posición y la viruta alcanzan.

Y de ahí en adelante, guarda el dato. Cuando pidas el bronce nuevo pide también el certificado de colada y archívalo junto al equipo. La próxima vez que se abra esa caja la pregunta ya está contestada. Cómo se lee ese papel, línea por línea, lo desarmamos aparte.

Cómo se pide cada pieza

Para la corona se pide barra, hueca o maciza según el diámetro. Llega premaquinada, o sea con material de sobra: 1/16 de pulgada de más por fuera, 1/16 menos por dentro cuando es hueca y 1/4 de pulgada de más al largo. El dentado no viene. Ese lo da tu taller o el engranero con el que trabajas, sobre el bronce en bruto.

Para los bujes se pide la medida del buje, también premaquinado, y el ajuste final contra la flecha y el alojamiento lo das en tu torno.

En los dos casos se pide con medidas o con plano: diámetro exterior, diámetro interior y largo. Si hay existencia, la pieza sale al día siguiente. Si es medida de catálogo, entre dos y tres días hábiles. Si es especial, depende de la pieza.

Para cerrar el pedido

Con la posición de la pieza y una pasada de buril, la mayoría de los reductores quedan resueltos. Corona a bronce al estaño, bujes a bronce con plomo.

Para la corona, la barra en SAE 65 si el reductor trabaja duro y continuo, o SAE 62 si el servicio es normal o hay ambiente ácido de por medio. Para las flechas, el buje en SAE 660 cubre casi todo lo que trae una caja de industria general.

En cada ficha eliges la medida y ves el peso de la pieza que se entrega, con el premaquinado ya adentro.

Para tenerla a la mano

La tabla de pesos completa

Las 432 medidas que manejamos, con su peso en cada una de las seis aleaciones. Calculada con la densidad publicada, no heredada de una tabla vieja. Guárdala o imprímela.

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