La corona de bronce se gasta antes que el sinfín, y así debe ser

La corona de bronce se gasta antes que el sinfín, y así debe ser

Por qué el par sinfín-corona se hace de dos materiales distintos a propósito, y qué pasa cuando alguien lo iguala.

Escrito por el equipo técnico de MetalinkDatos contrastados con las fichas de la Copper Development Association

Un reductor de tornillo sinfín trae dos piezas que engranan: el tornillo, de acero, y la corona, de bronce. Cada cierto tiempo hay que cambiar la corona, y siempre aparece la misma pregunta.

¿Por qué no la hacen de acero para que dure igual?

Porque entonces se te rompe el reductor completo.

El desgaste se pone donde conviene

En un sinfín los dientes no ruedan, se arrastran. El tornillo barre a lo largo del diente de la corona, y ese deslizamiento genera fricción y calor de una forma que un engrane normal no tiene.

Si las dos piezas fueran del mismo material duro, se rayarían entre sí y el daño sería parejo: se arruinan las dos. Poner bronce de un lado hace que la pieza blanda se sacrifique de manera controlada, exactamente como el buje se sacrifica para no comerse la flecha, que es el mismo principio que explicamos en Qué bronce lleva una chumacera y por qué se come la flecha.

Y hay un segundo motivo, menos obvio: el bronce es compatible con el acero. Dos aceros deslizando en seco tienden a soldarse en frío en los puntos de contacto y a arrancarse material. El par bronce-acero no hace eso.

Cuál de las dos aleaciones de engrane

En el catálogo hay dos que sirven, y la diferencia está en el fósforo:

SAE 62 Bronce C SAE 65
Equivalencia CDA 905 CDA 907
Cobre 86 a 89% 88 a 90%
Estaño 9 a 11% 10 a 12%
Fósforo hasta 0.05% 0.1 a 0.3%
Plomo hasta 0.3% hasta 0.5%
Densidad 8.72 g/cm³ 8.77 g/cm³

Ese fósforo del SAE 65 es lo que lo separa de verdad: es el único de las seis que lo trae declarado como componente y no como impureza tolerada. El fósforo desoxida el baño durante la colada y deja una estructura más dura y más resistente al desgaste.

Por eso, cuando compares cotizaciones, no preguntes por nombres: pide el número de aleación y el porcentaje de fósforo. Los apodos cambian de un proveedor a otro, la composición no.

Por eso el SAE 65 es el que el catálogo lista para engranajes en servicio pesado y ruedas de tornillo sinfín, y el SAE 62 para engranes, coronas y piezas que requieren estabilidad dimensional.

La regla práctica: si el reductor trabaja continuo o con golpes de carga, SAE 65. Si es servicio intermitente y lo que importa es que la pieza no se mueva de medida, SAE 62. Cómo elegir entre las dos con más detalle está en SAE 62 o SAE 65: cuál va en tu engrane.

Si la corona te duró muy poco

Antes de culpar al material, revisa estas tres:

  1. Lubricación. El sinfín depende del aceite mucho más que un engrane normal, y pide aceite específico para reductores de sinfín. Con el aceite equivocado, cualquier bronce se desgasta rápido.
  2. Alineación. Si la banda de contacto en el diente está corrida a un extremo, el trabajo lo está haciendo un pedazo del diente en vez del diente completo.
  3. Temperatura. Un reductor que quema al tocarlo está diciendo que la fricción es más de la que debería.

Si las tres están bien y aun así se gasta rápido, entonces sí es la aleación, y probablemente estaba puesta una de buje donde iba una de engrane.

Las propiedades de referencia de cada aleación de cobre las publica la Copper Development Association (en inglés) (se abre en una pestaña nueva).

Para tenerla a la mano

La tabla de pesos completa

Las 432 medidas que manejamos, con su peso en cada una de las seis aleaciones. Calculada con la densidad publicada, no heredada de una tabla vieja. Guárdala o imprímela.

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