
Bronce en la industria del papel
En papel el buje no falla por carga, falla por humedad y por no parar nunca. Qué va en cada zona.
Escrito por el equipo técnico de MetalinkDatos contrastados con las fichas de la Copper Development Association
La máquina lleva semanas corriendo sin parar. Llega el paro programado, sacas un buje de la zona húmeda y no está roto: está ovalado y con el interior espejeado. La flecha salió con una marca. Y ese buje no duró ni la mitad de lo que esperabas.
En una papelera el bronce casi nunca falla por carga. Falla por lo que tiene alrededor.
Tres cosas que atacan lo mismo
Humedad constante, temperatura y giro que no para. Suenan a problemas distintos y no lo son. Los tres pegan en el mismo punto: la película de lubricante.
El agua lava el aceite. En la mesa de formación, en las duchas y en todo lo que salpica agua blanca, la grasa no se queda donde la pusiste. Se diluye y se va.
El calor lo adelgaza. Cerca de la sección de secadores el vapor calienta los cilindros y todo lo que tienen alrededor. Un lubricante que a temperatura ambiente sostiene, caliente escurre.
El giro no da tregua. Una máquina de papel corre semanas seguidas. El buje de un equipo que para cada noche se revisa, se engrasa y se corrige a tiempo. Este no. Este tiene que llegar entero hasta el siguiente paro, sin que nadie lo vea.
Junta las tres y tienes un buje trabajando casi en seco buena parte del tiempo, apoyado más en el plomo de su propia aleación que en el aceite. Por eso las aleaciones de buje llevan plomo en cantidad: el SAE 660 trae de 6 a 8%, y ese plomo trabaja como lubricante sólido cuando la película ya no está. Qué rompe esa película y cómo se sostiene lo desarmamos en lubricación de bujes de bronce.
Qué falla primero, en orden
Casi siempre pasa así:
- Se pierde la película. No se ve ni se oye, y es lo primero que ocurre.
- Crece la holgura. El buje se pule, el juego se abre y aparece la vibración.
- Se deforma. Ovalado en el punto de carga, con el interior brillante.
- Se raya la flecha. Aquí ya no estás cambiando un buje, estás rectificando el eje.
El buje está puesto para llegar al paso tres y no al cuatro. Es la pieza de sacrificio, y por eso conviene que se gaste él. Si tus bujes duran muchísimo pero tus flechas se rayan, el bronce está más duro de lo que tocaba.
La holgura con la que lo montas cambia todo esto, y en zona caliente no es la misma que en una máquina fría, porque el bronce crece con la temperatura. Eso lo vemos aparte en qué holgura dejar entre buje y eje.
Cuando el problema no es desgaste, es agua caliente
Hay otra falla que en papel aparece seguido y que se confunde con desgaste. Sacas la pieza y no está gastada, está rosa y porosa, y se desmorona si la raspas.
Eso es deszincificación: el agua caliente se lleva el zinc de la aleación y deja atrás cobre esponjoso. Le pasa a lo que vive dentro del flujo, no a lo que gira. O sea cuerpos e impulsores de bomba, válvulas y conexiones que manejan agua blanca caliente o condensado.
Ahí no va una aleación de deslizamiento. En ese caso se usa el SAE 40 B/1, CDA 836, que está formulado para agua y vapor y que el catálogo lista para válvulas, conexiones y cuerpos e impulsores de bomba. El porqué completo está en por qué el bronce de tu bomba se deshace en el agua.
Una misma bomba de pasta puede llevar dos aleaciones y estar bien: SAE 40 donde pega el agua, SAE 660 en el buje que sostiene la flecha.
Qué se usa en cada zona
| Dónde | Lo que la castiga | Aleación que se usa |
|---|---|---|
| Bujes de rodillos en la zona húmeda | Agua constante y lubricante lavado | SAE 660 |
| Bujes con carga alta o golpes | Presiones y velocidades altas | SAE 64 |
| Bujes de bombas de pasta y de agua blanca | Giro continuo y fibra abrasiva | SAE 660 |
| Cuerpos, impulsores y válvulas en el flujo | Agua caliente, condensado, vapor | SAE 40 |
El cruce entre las dos aleaciones de buje es la duda más común del catálogo y está resuelta completa en SAE 64 o SAE 660. La versión corta: SAE 64 cuando la pieza recibe carga alta o golpes, SAE 660 para servicio normal, que en una papelera es la mayoría de los bujes.
La pieza llega con material de sobra
Lo que se entrega es bronce premaquinado, o sea con excedente para que tú lo termines: 1/16 de pulgada de más en el exterior, 1/16 menos en el interior y 1/4 de más en el largo.
Ese excedente no está de adorno. El alojamiento real casi nunca está en la medida nominal, y la holgura que necesitas depende de a qué temperatura va a trabajar la pieza. Con material de sobra la ajustas en tu torno hasta lo que tu equipo pide. Sin él, cualquier corrección te deja corto.
El peso que se cotiza es el de la pieza que llega, con el premaquinado ya adentro, porque es el material que se te entrega.
Planea el cambio contra el paro, no contra la falla
En una papelera lo caro nunca es el buje, es la máquina detenida. Por eso el bronce se compra antes y se guarda en almacén, no cuando truena.
Cuando hay existencia la pieza sale al día siguiente. En medidas de catálogo son de dos a tres días hábiles, y en medidas especiales depende de la pieza, porque hay que fabricarla. Si tu paro programado ya tiene fecha, la lista de bujes se arma con semanas de anticipación.
Para cotizar hacen falta tres datos por pieza: diámetro interior, diámetro exterior y largo. Con el plano o con las medidas anotadas alcanza, y cómo se pide trae el detalle de cómo se toma cada uno.
Arma la lista del próximo paro
Si ya sabes qué bujes salen en el siguiente mantenimiento, mete cada medida en la ficha de bujes en SAE 660 y revisa el peso y la medida final con la que llega antes de cerrar.
Con la lista completa se cotiza de una sola vez, y la pieza llega antes del paro en lugar de durante.
Para tenerla a la mano
La tabla de pesos completa
Las 432 medidas que manejamos, con su peso en cada una de las seis aleaciones. Calculada con la densidad publicada, no heredada de una tabla vieja. Guárdala o imprímela.
Cuando ya sabes qué necesitas
Arma la medida de tu buje en SAE 660
Eliges medida y aleación, ves el peso al instante y armas tu cotización sin llamarle a nadie.


